En el Auditorio Municipal Gustavo Freire, el 5 de noviembre
Los actores protagonizan esta divertida telecomedia musical para teatro, que llega al Auditorio Municipal Gustavo Freire de Lugo el 5 de noviembre
La realidad
El 20 de enero de 2011, Ángel Martín abandona el programa de televisión en el que había trabajado durante cinco años.
La noticia sorprende a los medios: ¿por qué Ángel abandonó, de la noche a la mañana, un programa de éxito?
Ángel dice que lo deja “por agotamiento”. Está cansado. Mucha gente critica su decisión. No la entienden. Pero Ángel no da más explicaciones. No da entrevistas.
Ángel sabía que no podía contar la verdad. Si contaba sus verdaderos motivos, si contaba que lo había dejado todo para hacer realidad sus sueños… iba a haber choteo.
Lo que Ángel no sabía aún es que, dejando el programa, iba a dejar atrás lo que había sido su vida hasta ese momento.
El miércoles siguiente sus ahorros habían volado, tenía una gran deuda y un plazo para saldarla prácticamente imposible…
…y, por no tener, no tenía ni casa: habría dormido en la calle si Ricardo, su amigo de la infancia al que no veía desde hacía 5 años, no le hubiera acogido en su casa.
Ángel Martín cuenta la verdad: un viernes era un presentador de éxito y el lunes siguiente decidió dejarlo todo.
¿Qué ocurrió aquel fin de semana?
“Nunca Es Tarde” es la explicación definitiva, en forma de una serie de televisión que nunca veremos en televisión.
Y eso que, como serie de televisión, es un caramelito: es musical, y todas las series de televisión musicales que se han hecho en nuestro país han sido un éxito rotundo, sería imposible mencionarlas todas.
Por eso mismo: las cadenas de televisión no quieren apostar sobre seguro sino arriesgar.
Mientras reciben ofertas millonarias, Ángel y Ricardo, en gira, muestran la versión teatral del episodio piloto, con un plan paralelo: hacer realidad su sueño de adolescencia y hacerse de oro con la música.
O sea, grabar un disco y otro… ¡hacerse de oro grabando discos! En los tiempos que corren... lo que se dice un planazo.
LA FICCION
Ángel Martín y Ricardo Castella reanudan con este espectáculo su amistad, tras un período de cinco años en los que se han visto menos.
La causa: Ángel tenía lío. Fundamentalmente su trabajo, que consistía, básicamente en... hacer amigos en otras cadenas de televisión.
En un espectáculo que mezcla realidad y ficción, decidirán dejarlo todo (en el caso de Ricardo no es complicado, lleva cinco años sin trabajo) y hacer realidad su sueño de adolescencia: dedicarse a la música.
Pero cuando Ángel se pone a escribir canciones descubre que tiene un problema: ha pasado cinco años encerrado en un plató.
Como uno solo puede escribir sobre lo que ha vivido, él... no puede escribir sobre nada.
Junto a Ricardo elabora una lista de cosas que aún no ha hecho, con la creencia de que, una vez que viva cada una de esas experiencias, la canción saldrá sola.
Todos hemos pensado alguna vez en dejarlo todo y hacer realidad nuestros sueños: esta es la historia de dos idiotas que además de pensarlo... ¡lo hacen!!
Ángel Martín ("Sé Lo Que Hicísteis" - La Sexta) y Ricardo Castella ("Noche Hache" - Cuatro) protagonizan esta fábula sobre el mundo de la televisión, la música y los sueños.
Un musical de pequeño formato, con texto y canciones originales, donde ambos tocan y cantan en directo, con un único objetivo: sobornar al espectador para que imagine una serie de televisión que ni existe ni existirá.
Sobornarles con… un trozo de pan. Porque ése es el recuerdo imborrable que los espectadores pueden llevarse de este espectáculo: un trozo de pan (¡¡??).
Tras su estreno en el Festival Jajá (Calviá – Palma de Mallorca), y su paso por Madrid (Teatro Maravillas), Bilbao (Teatro Euskalduna) y otras localidades (Arganda, Valladolid, Tarancón, Cartagena, Elche, Castellón, Oviedo, Lugo…) estarán en Valencia, en el Teatre El Musical, del 30 de Noviembre al 11 de Diciembre.
Una telecomedia musical adaptada al teatro, en la que los dos cómicos interpretan a todos los personajes, y en la que hacer realidad tus sueños es posible.
Un espectáculo hecho por y para soñadores, en el que, si estiras los brazos, puedes tocar el cielo con tus deditos.